José Antonio Urtiaga Albizu es un exfutbolista guipuzcoano nacido en Eibar el 17 de octubre de 1942.
Comienza su trayectoria deportiva en el juvenil del Eibar, donde destaca
ya, por lo que es llamado para formar parte de la selección guipuzcoana
juvenil, con la que consigue el Campeonato de España. Al ser observadas
sus excelentes maneras como futbolista es llamado por el Valencia.
Cedido durante dos temporadas al Mestalla, pasa definitivamente al
Valencia al finalizar la temporada de 1961-62. En su puesto de delantero
centro, su fútbol incisivo y rápido le confirma como uno de los
delanteros de más valía, por lo que sus servicios son requeridos por el
Atlético de Madrid. Tras su paso por el equipo de la capital de España,
llega el momento de su fichaje por la Real Sociedad, donde permanece 5
temporadas, siendo desestimados sus servicios al finalizar la de
1972-73.
l
eibarrés José Antonio Urtiaga, pescado para el Mestalla como
internacional juvenil, pasó cuatro temporadas en el primer equipo
entrenando y saliendo del 11 como una promesa mantenida que nunca
terminaba de explotar. Era un delantero alto y ojeroso,
frío y delgado como un chuzo, que parecía apático y adolecía de horror
al contacto, pero siempre estaba donde debia y marcaba goles con la
mayor facilidad. Inteligente en el juego entre líneas, daba la imagen de
individualista porque retenía la pelota hasta asegurar su destino. - See more at: http://www.ciberche.net/histoche/jugador?player=346#sthash.7KVxrseu.dpuf
El
eibarrés José Antonio Urtiaga, pescado para el Mestalla como
internacional juvenil, pasó cuatro temporadas en el primer equipo
entrenando y saliendo del 11 como una promesa mantenida que nunca
terminaba de explotar. Era un delantero alto y ojeroso,
frío y delgado como un chuzo, que parecía apático y adolecía de horror
al contacto, pero siempre estaba donde debia y marcaba goles con la
mayor facilidad. Inteligente en el juego entre líneas, daba la imagen de
individualista porque retenía la pelota hasta asegurar su destino.
La
concurrencia de Waldo le colocó de interior y falso extremo. Estuvo en
ocasiones importantes, incluidas las finales de la Copa de Ferias contra
Zagreb y Zaragoza, pero no cuajó en la titularidad. Requerido por el
Atlético de Madrid con éxito mediano y permutado después con el portero
Zubiarrain, transformó sus cualidades durante su larga estancia en la
Real Sociedad y acabó por ser un interior experto, alimentador de la
delantera, fácil por alto y especialmente ducho en el juego sobre barro,
hasta su retirada un tanto prematura en 1973. - See more at: http://www.ciberche.net/histoche/jugador?player=346#sthash.7KVxrseu.dpuf
El
eibarrés José Antonio Urtiaga, pescado para el Mestalla como
internacional juvenil, pasó cuatro temporadas en el primer equipo
entrenando y saliendo del 11 como una promesa mantenida que nunca
terminaba de explotar. Era un delantero alto y ojeroso,
frío y delgado como un chuzo, que parecía apático y adolecía de horror
al contacto, pero siempre estaba donde debia y marcaba goles con la
mayor facilidad. Inteligente en el juego entre líneas, daba la imagen de
individualista porque retenía la pelota hasta asegurar su destino.
La
concurrencia de Waldo le colocó de interior y falso extremo. Estuvo en
ocasiones importantes, incluidas las finales de la Copa de Ferias contra
Zagreb y Zaragoza, pero no cuajó en la titularidad. Requerido por el
Atlético de Madrid con éxito mediano y permutado después con el portero
Zubiarrain, transformó sus cualidades durante su larga estancia en la
Real Sociedad y acabó por ser un interior experto, alimentador de la
delantera, fácil por alto y especialmente ducho en el juego sobre barro,
hasta su retirada un tanto prematura en 1973. - See more at: http://www.ciberche.net/histoche/jugador?player=346#sthash.7KVxrseu.dpuf
El
eibarrés José Antonio Urtiaga, pescado para el Mestalla como
internacional juvenil, pasó cuatro temporadas en el primer equipo
entrenando y saliendo del 11 como una promesa mantenida que nunca
terminaba de explotar. Era un delantero alto y ojeroso,
frío y delgado como un chuzo, que parecía apático y adolecía de horror
al contacto, pero siempre estaba donde debia y marcaba goles con la
mayor facilidad. Inteligente en el juego entre líneas, daba la imagen de
individualista porque retenía la pelota hasta asegurar su destino.
La
concurrencia de Waldo le colocó de interior y falso extremo. Estuvo en
ocasiones importantes, incluidas las finales de la Copa de Ferias contra
Zagreb y Zaragoza, pero no cuajó en la titularidad. Requerido por el
Atlético de Madrid con éxito mediano y permutado después con el portero
Zubiarrain, transformó sus cualidades durante su larga estancia en la
Real Sociedad y acabó por ser un interior experto, alimentador de la
delantera, fácil por alto y especialmente ducho en el juego sobre barro,
hasta su retirada un tanto prematura en 1973. - See more at: http://www.ciberche.net/histoche/jugador?player=346#sthash.7KVxrseu.dpuf